Recomendaciones para dejar de decir “no tengo que ponerme”

Cuando una mujer dice “no tengo nada que ponerme”, rara vez se refiere a una falta de opciones. A veces lo que en realidad ocurre es que la ropa que guardas en tu clóset no refleja a la persona que eres hoy. Sucede que cambiaste de trabajo, de etapa, de forma de pensar o de percibirte de una forma distinta, e incluso pudiera ser que comprendes la vida de un modo diferente. Y entonces, lo que ves colgado ya no te representa.

Magda Guerrero, fundadora de Tumaná, ha visto ese panorama muchas veces en su boutique de moda y asesoría de imagen. “Hay mujeres que llegan y me dicen: ‘ya no sé qué me gusta’… y para mí es alentador acompañarlas en ese redescubrimiento” , explica. Desde su experiencia, el clóset puede ser una herramienta de empoderamiento o un recordatorio constante de una versión antigua de ti. Por ello, los conocidos como básicos son imprescindibles.

No se trata de seguir reglas, sino de acompañar procesos. Por eso Magda propone una idea clara: revisar tu clóset no es solo organizarlo, es preguntarte cómo quieres verte, qué quieres reflejar y sobre todo, cómo quieres sentirte.

¿Qué prendas sí deberían estar en tu clóset?

La asesora en imagen recomienda tener los básicos, prendas que sean versátiles pero significativas. No se trata de tener muchas cosas, sino de tener las adecuadas, sobre todo en un entorno saturado de microtendencias y fast fashion, la propuesta de menos cantidad, más significado es de gran relevancia. Aconseja:

• Un pantalón que te favorezca y te haga sentir segura. Recto, en colores neutros o vibrantes pero combinables.
• Una blusa ligera y femenina, que le dé el acento a cualquier outfit. Puede ser de lino, gasa o algodón.
• Un blazer que proyecte tu seguridad sin perder tu esencia. Alternativa de colores: palo de rosa, vino, verde seco o marfil.
• Jean recto o mom fit de buen calce. Se adapta a looks relajados o más pulidos.
• Vestido negro (el famoso LBD – Little Black Dress- ) o sea vestido corto negro. Elegante, adaptable y siempre funcional.
• Camiseta blanca y negra. Para layering (vestir en capas) o looks casuales con jeans o blazer.
• Falda midi neutra (recta o fluida). Ideal en tonos como beige, negro o estampado discreto.
• Zapatos que calces con comodidad en tu día a día, pero con estilo. Tacón cuadrado, botas tipo cowboy o unos tenis con diseño también son buena opción.
• Son válidos los accesorios atemporales como aros dorados o plateados, collares delicados, pulseras, anillos, reloj clásico, entre otros. Los accesorios no son decoración, son una forma de hablar sin palabras de quien los porta.

“Tener ropa con la que no conectas te puede hacer dudar de ti todos los días. En cambio, cuando abres el clóset y sabes que todo lo que está ahí te representa, todo cambia. La decisión de elegir el atuendo se vuelve fácil. En ese sentido, también es importante prescindir de las prendas que ya no te inspiran, que te incomodan o limitan tus movimientos, que no van acordes a tu vida actual, que guardaste ‘por si algún día’ o que simplemente jamás volverías a ponerte ” , dice Magda.

Vestirse con conciencia no es solo una tendencia, es un acto de cuidado personal. Tu elección no es para buscar la aceptación de otros, sino para reafirmarte. Porque como dice Magda, “la ropa puede ser una forma de cuidado. Y también, de evolución”. Y cuando ese atuendo conecta con quién eres hoy, ocurre algo poderoso: dejas de sentirte disfrazada y comienzas a sentirte representada.

TAMBIÉN PUEDES LEER EN JUSTBE MÉXICO: Tatuajes que sanan heridas, Black Blood abre estudio con enfoque reconstructivo

Comunicóloga, apasionada de las recomendaciones y de compartir historias e información de interés. Todo lo que sirva para mejorar algún aspecto de la vida. Me encanta el chisme y más si es de lo que nos entretiene en la red.